Para cursar este tutorial sólo necesitará de lo siguiente: un teléfono inteligente, internet, la aplicación “Instagram” y algo de paciencia. Si ya tiene todo, entonces siga estos pasos a continuación:

  1. No prepare las preguntas ni la dinámica del “Live”: Es más, ni prepare con quién va a conversar. Empiece el “Live” con los ojos vendados, elija un seguidor al azar y comience a hablar con éste sin ni siquiera conocerle. ¡Ahora tendrá muchas preguntas por hacer! ¡Pero muy importante! Para darle un toque más televisivo a su “Live”, siempre reaccione muy exageradamente ante cualquier respuesta banal de su invitado. Por ejemplo: “¿Te llamas José?… ¡Wuaoooo!… ¡Primera vez en la vida que escucho ese nombre!”.
  1. No use trípode: Más bien tómese tres cafés negros antes del “Live” y cuando la mano le comience a temblar producto del exceso de cafeína, arranque una transmisión tan dinámica como un terremoto de siete grados en la escala de Richter.
  1. Escoja un fondo feo: Preferiblemente su lavaplatos al final de cualquier día de la cuarentena.
  1. No limpie la cámara delantera de su celular: Y si la limpia, use sus dedos… luego de haberse limpiado la cara con ellos… luego de haber comido papas fritas… luego de haber cambiado el aceite del carro.
  1. Encuadre mal el plano: En efecto, utilice un plano en donde sólo se vea su barbilla. Entonces voltee el celular, dibuje dos ojos en su mentón y haga el “Live” del “Hombre Barbilla”.
  1. Haga el “Live” a contraluz: ¿Para usted los “Live” son una forma fría e impersonal de comunicación? Entonces prenda una lámpara, péguesela en la nuca para sentir calor y haga su “Live” al estilo del teatro chino de sombras.
  1. Haga el “Live” a la hora pico del internet: ¡Muy importante! Tenga su celular pegado al wifi… y el de su esposa… y el de su hijo… y la tableta de su hijo… y la computadora de la casa… y para no ser mal samaritano con todo aquel que esté pasando esta cuarentena sin internet, ponga un cartel en la ventana con el usuario y la clave de su wifi.
  1. Diga “Vamos a esperar a que se unan más personas”: Es más, para esconder su frustración de no ser popular, diga que ahora usted hace Budismo Zen y haga un “Live” invitando a repetir el siguiente mantra: “vamos-a-esperar-a-que-se-unan-más-personas-vamos-a-esperar-a-que-se-unan-más-personas-vamos-a-esperar-a-que-se-unan-más-personas…”.
  1. Salude absolutamente a todos los que se conectan: Eso sí, pero no sea descortés. Antes de terminar el “Live”, revise la lista donde aparecen todos los asistentes y me le dice “chao” a cada uno de ellos.
  1. Pida corazones: Pero no se conforme con poco. Pida corazones, riñones, páncreas… (y si tiene suficiente humildad, también pida un cerebro).
  1. Haga el “Live” con la familia correteando a su alrededor: Incluso puede darles dulces, café, refrescos, encerrarlos a todos en un cuarto y meterse ahí a hacer el “live”. 
  1. Abandone la toma en medio de la transmisión: De hecho, para aprovechar mejor su tiempo en casa, dibuje su autorretrato en la pared, apunte la cámara del teléfono hacia el dibujo en cuestión y siga haciendo otras labores del hogar, mientras responde desde lejos a punta de gritos.

¿Entendió todo? ¿Ya aprendió a transformar sus “Instagram Live” en “Istragran Lai”? Pues bien, entonces ahora nosotros los disfrutaremos como espectadores. De hecho, si desea ser espectador de un “Istagran Lai”, solo necesitará de lo siguiente: un teléfono inteligente, internet, la aplicación “Instagram” y paciencia… ¡muchísima paciencia!

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