Santiago Peña renunció el jueves a la presidencia de Paraguay en medio de la crisis de Ueno Bank, el banco digital intervenido por el Banco Central después de que su índice de solvencia cayera por debajo de la mitad del mínimo exigido. La renuncia no frenó nada: el Congreso no la aceptó, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad el juicio político en su contra y el Senado lo juzga este viernes, con una votación que podría llegar esta misma noche.
El presidente Peña, economista de 47 años que llegó al poder en agosto de 2023, no enfrenta una sola acusación. Lo que lo tiene contra las cuerdas es un historial de denuncias que se fue acumulando durante su gobierno y que estalló esta semana con el colapso del banco. Una a una, estas son.
Una renuncia que no frenó el juicio político
La crisis estalló el martes 3 de noviembre, cuando el Banco Central del Paraguay anunció el inicio del procedimiento de resolución de Ueno Bank. La entidad tenía 2,9 millones de clientes en un país de 6,1 millones de habitantes, y entre 800 y 850 millones de dólares de dinero público quedaron bloqueados en ella, incluidos fondos previsionales.
El jueves, mientras la Cámara de Diputados debatía la acusación promovida por 35 legisladores, el presidente Peña publicó en X un video en el que anunciaba su renuncia. «He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la República. Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones públicas», dijo.
Los diputados no se detuvieron: aprobaron igual la acusación, con los 78 presentes a favor, y la enviaron al Senado. Una sesión conjunta del Congreso convocada para tratar la renuncia quedó sin quórum por el retiro de legisladores oficialistas, y el Senado se constituyó en tribunal el jueves por la noche, con la presentación del libelo acusatorio.
Este viernes, el presidente Peña pidió al Senado 72 horas para preparar su defensa: recibió la notificación con el libelo de 15 páginas y unos 300 folios de anexos el jueves a las 22:15, y advirtió que defenderse «en menos de 12 horas» no es debido proceso. El Senado rechazó la prórroga por 39 votos contra 3, con dos abstenciones y una ausencia, y lo convocó a defenderse a las 12:10. El cronograma fijado por el presidente del Congreso, Basilio «Bachi» Núñez, prevé cinco sesiones: la defensa, la presentación de pruebas a las 13:00, el debate de alegatos por la tarde y la votación definitiva en la noche. Para destituirlo se necesitan los dos tercios de los 45 senadores, es decir, 30 votos.
Denuncia 1: el presidente era accionista del holding del banco
La primera denuncia es también la más directa. El presidente Santiago Peña fue accionista de Ueno Holding, la sociedad que surgió de la financiera Credicentro y que está vinculada al ecosistema empresarial del Grupo Vázquez, que controla Ueno Bank.
Según los registros societarios publicados en Paraguay, el 31 de agosto de 2023, quince días después de asumir la presidencia, Peña declaró acciones por 6.144 millones de guaraníes en Ueno Holding. Esa participación equivalía al 1,58 % del capital de la compañía, lo que lo ubicaba entre sus principales accionistas minoritarios.
El presidente vendió esas acciones a finales de marzo de 2025, y el 4 de abril de ese año confirmó públicamente que había terminado su vinculación con Ueno Holding. Su versión es que invirtió en Credicentro varios años antes de llegar al poder y que esa compañía se transformó después en Ueno Holding. «Yo fui inversor, yo soy economista, me especialicé en Finanzas, hice una inversión hace seis años en la casa de Credi Centro, que se convirtió eventualmente en Ueno Holding, nunca fue el banco Ueno, yo no tengo ninguna vinculación con el banco Ueno», ha dicho.
La distinción entre el holding y el banco es jurídicamente defendible y políticamente frágil. Ueno Holding figuraba además como proveedora del propio banco por servicios de marketing y actividades denominadas Talento Workshop, con una facturación solo por ese concepto de unos 30.000 millones de guaraníes, y otra empresa del grupo, ITTI, también aparecía como proveedora de Ueno Bank. Y en mayo de 2024, cuando Peña aún mantenía su paquete accionario, el Banco Central autorizó dos facilidades financieras por 2,5 billones y 2,6 billones de guaraníes, un respaldo acumulado de unos 5,1 billones, alrededor de 691 millones de dólares.

Denuncia 2: el regulador que había presidido el banco
La segunda denuncia apunta a quién vigilaba a Ueno. Carlos Carvallo, quien presidió el Banco Central hasta el martes, había presidido antes Ueno, entonces financiera, hasta agosto de 2023. El presidente Peña lo designó presidente del Banco Central del Paraguay, el organismo encargado de supervisar al banco.
Fue ese Banco Central, presidido por Carvallo, el que en noviembre de 2023 aprobó la conversión de Ueno en banco. El entonces presidente del Banco Central, Carvallo, renunció el martes 3 de noviembre, tras la petición pública del presidente Peña, el mismo día en que el Banco Central anunció la intervención de la entidad.
Ya en junio de 2026, un memorando de una directora del Banco Central había recomendado a la Superintendencia ejecutar un control exhaustivo sobre todos los activos del fideicomiso del plan de fusión de Visión Banco con Ueno Bank, la operación que en 2024 incorporó a Ueno más de un millón de clientes y una de las mayores bases de depósitos del sistema financiero paraguayo.

Denuncia 3: los fondos públicos y las jubilaciones
La tercera denuncia es la que más golpea a la calle: el dinero público dentro del banco. Ueno experimentó un crecimiento significativo en la captación de recursos estatales durante el gobierno de Peña, y el Instituto de Previsión Social, el organismo que administra los fondos jubilatorios, mantenía invertidos en Ueno Bank más del 10 % de sus depósitos hasta marzo de 2026, por encima del límite que exige la ley paraguaya.
Cuando el Banco Central intervino la entidad, unos 800 a 850 millones de dólares de dinero público quedaron bloqueados, incluidos los fondos previsionales, y 2,9 millones de clientes perdieron el acceso a sus cuentas. El Banco Central empezó a pagar por la noche del jueves a los primeros ahorristas cuyos fondos habían quedado retenidos: quienes tienen depositado hasta 10 millones de guaraníes, sin deudas y con cuentas en otro banco.
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Denuncia 4: el padrino sancionado por Estados Unidos
La cuarta denuncia viene de antes de Ueno y explica por qué el presidente Peña llegó a la presidencia. El presidente Peña es economista, fue funcionario del Banco Central durante casi una década y economista del Fondo Monetario Internacional, pero su proyección política cambió cuando Horacio Cartes, presidente entre 2013 y 2018, lo convocó como ministro de Hacienda a los 36 años. Cuando terminó su gestión, en marzo de 2018, se incorporó al directorio del Banco Amambay, parte del holding del Grupo Cartes.
Cartes, uno de los hombres más ricos e influyentes de Paraguay, fue sancionado en enero de 2023 por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos por su presunta participación en esquemas de corrupción, con acusaciones sobre vínculos con redes de contrabando y narcotráfico. En octubre de 2025, la OFAC resolvió retirar a Cartes y varias de sus empresas de su lista de sancionados, tras un proceso de gestiones legales y de lobby en Estados Unidos.
La ironía de esta semana es que fue el propio Cartes quien terminó de dejar sin poder a su protegido. El jueves por la mañana, el expresidente y actual jefe del Partido Colorado anunció que acompañaría el juicio político contra el presidente Peña, con el argumento de que el partido no podía estar del lado del «latrocinio de los fondos públicos, privados y de los jubilados».

Denuncia 5: los créditos a empresas vinculadas
La quinta denuncia es la que investiga la Fiscalía. Ueno creció de forma acelerada: de financiera a banco autorizado en noviembre de 2023 y, en 2024, con la absorción de Visión Banco. En los últimos meses fue objeto de escrutinio regulatorio por supuestos préstamos excesivos a empresas vinculadas a su accionista mayoritario, el Grupo Vázquez, que posee el 86,73 % del holding que controla el banco.
El principal accionista de Ueno es el conglomerado Grupo Vázquez, presidido por el empresario Federico Miguel Vázquez Villasanti, quien se puso a disposición de las autoridades judiciales el martes, después de que la Fiscalía ordenara su captura. La Fiscalía ya abrió causas penales contra el presidente Peña en relación con el caso Ueno, y hay órdenes de arresto contra ocho ejecutivos del banco.
La acusación en el Senado contra el presidente Peña por «mal desempeño de sus funciones» alude, entre otros puntos, a un conflicto de intereses, a la cooptación del Estado y a las puertas giratorias, y menciona expresamente las acciones del presidente Peña en Ueno Holding.
Qué dice el presidente Peña
El presidente Peña ha rechazado reiteradamente las insinuaciones de vínculos indebidos y ha descrito la controversia como una escalada política de lo que comenzó como un asunto regulatorio. Su argumento es que cualquier irregularidad debe ser abordada a través de los tribunales.
Tras el fracaso de la sesión conjunta del Congreso, había anunciado en X que se presentaría ante el Senado. «Ante la continuidad del juicio político, me presentaré y ejerceré mi derecho a la defensa. Lo haré con argumentos y pruebas, con respeto a la Constitución y a las instituciones de la República», escribió. Sus abogados defensores son Adolfo Ferreiro y Ricardo Preda.
Actualización — viernes 6 de noviembre: el presidente Peña no compareció ante el Senado. Tras concederle dos plazos extraordinarios, el pleno cerró la etapa de descargos con 41 votos y dio por admitida la acusación. Sus abogados defensores, Adolfo Ferreiro y Ricardo Preda, llegaron minutos después y anunciaron que ejercerán solo la defensa técnica. La votación definitiva sigue prevista para esta noche y para destituirlo hacen falta 30 de los 45 votos.
Qué puede pasar hoy
El Senado fijó un cronograma de cinco sesiones que podría culminar esta noche con la votación definitiva. Para destituir al presidente Peña se necesitan 30 de los 45 votos. Si es destituido, perderá los fueros de senador vitalicio, un beneficio que conservaría si su renuncia hubiera sido aceptada, según explicaron los legisladores que impulsaron el juicio político. Si se concreta su salida, su vicepresidente Pedro Alliana asumiría hasta 2028. La acusación contra el vicepresidente Alliana, en cambio, cayó en Diputados por 48 votos contra 30.
El presidente Peña sigue formalmente en el cargo mientras avanza el proceso, pero en la práctica, como resumió El País, ya no tiene ninguna autoridad.


